El Hollywood de la era Trump no viaja a Cannes
Full stack web developer & SEO
EL HOLLYWOOD DE LA ERA TRUMP NO VIAJA A CANNES
No habrá un Tom Cruise que disfrute de vuelos rasantes sobre la playa de La Croisette de la patrulla acrobática de la Fuerza aérea francesa, como ocurrió en el estreno en 2022 de Top Gun: Maverick. La atmósfera de Cannes este año se siente diferente. Harrison Ford, o una estrella similar, no subirá las escaleras del Palacio de Festivales al ritmo de una melodía icónica, como hizo el mencionado en su despedida del arqueólogo del látigo en Indiana Jones y el dial del destino, en 2023. La ausencia de títulos de gran presupuesto es notoria.
EL ADIÓS A LAS GRANDES PRODUCCIONES
No se proyectarán las grandes películas animadas de Pixar, Disney o Universal. Cannes ha sido tradicionalmente un escaparate de lo mejor del cine. No habrá un desfile de modelos y celebridades al ritmo de las canciones del rey del rock como en 2022, cuando se proyectó Elvis. La situación parece reflejar una fase de transición en Hollywood, en la que las producciones de gran calibre dejan de ser el eje central de festivales como este.
LOS ÍCONOS QUE NO ESTARÁN
No vendrá un Quentin Tarantino a desplegar su enorme cultura fílmica como sí pasó en 2019 con Érase una vez en... Hollywood. Este 2023, la falta de personajes emblemáticos del cine se siente pesada. En Cannes de 2018 se lanzó Han Solo: una historia de Star Wars. Este año, sin embargo, la sensación es que el glamour y el espectáculo han disminuido considerablemente.
RECUERDOS DE AÑOS PASADOS
Mad Max: furia en la carretera dejó al público con la boca abierta en 2015, y su secuela, Furiosa: de la saga Mad Max, también se estrenó en el certamen, en 2024. Cada uno de estos eventos dejó huella, creando un eco de expectativas para años venideros.
HOLLYWOOD Y SU RELACIÓN CON CANNES
Desde 2017, y aquel año se vivió como una excepción, Hollywood nunca había faltado a su cita en la Costa Azul. Hasta este mayo. La presencia de grandes nombres y producciones ha sido un emblema para Cannes. Pero este año, la situación es distinta. La falta de Hollywood en Cannes podría reflejar un cambio de paradigma en la industria del cine. Las grandes producciones buscan nuevas formas de llegar a su público. Pero Cannes siempre ha sido un termómetro del estado del cine.
La realidad es que el festival de este año presenta un vacío que muchos notarán. Es un momento de transición. Los cambios son evidentes. Las grandes historias que se solían contar en la pantalla grande ya no parecen suficientes para atraer a las estrellas.
El futuro del cine de Hollywood en eventos como Cannes es incierto. Lo que antes era un despliegue de creatividad y cultura fílmica se ha convertido en un espacio donde las ausencias hablan más que las presencias. La era Trump ha dejado su huella, y Cannes este año se siente como un reflejo de esa realidad. Las expectativas que alguna vez rodearon el festival se ven eclipsadas por la falta de estrellas y grandes producciones.
A medida que el festival avanza, se siente que el escenario está preparado para una nueva era. Quizás uno en el que Hollywood y Cannes no estén tan estrechamente ligados como antes. El brillo de la Costa Azul carece del resplandor de las estrellas que una vez lo iluminaron. La ausencia de grandes nombres y películas icónicas es palpable.
Las historias que dominan el cine en esta nueva fase parecen ser más pequeñas. Más íntimas. Las narrativas que se centran en lo personal, en lo local. Quizás sea el tiempo de dar espacio a nuevas voces. A nuevos relatos que no necesiten de grandes presupuestos para brillar. Pero eso no lo sabremos hasta mucho después.
Hollywood y Cannes han compartido historia. Pero la historia también cambia. Y este mayo de 2023, el festival es un claro ejemplo de que la industria del cine está en un momento de transformación. Londres, Berlín, Toronto. Otros festivales están ganando terreno. Mientras Cannes observa.
La pregunta que queda es cómo se adaptará Cannes a este nuevo mundo. Las grandes producciones pueden estar ausentes, pero las historias siguen siendo necesarias. Y quizás el festival necesita encontrar el camino hacia esas nuevas narrativas que resuenen con el público.
Seguir leyendo
Otros vídeos relacionados con la noticia:









