'E.T.' nació como una película de terror, pero Steven Spielberg cambió de idea e hizo algo completamente diferente

Esta noticia ha sido redactada por Roger Casadejús Pérez
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EL ORIGEN DE 'E.T., EL EXTRATERRESTRE'

Estrenada en 1982, 'E.T., el extraterrestre' sigue siendo una de las grandes joyas del cine de ciencia ficción de todos los tiempos. A pesar de estar llena de magia, humor y amor, originalmente el proyecto iba a tener un tono muy diferente. Desde Columbia, la intención inicial era que la película se convirtiera en una obra de terror, hasta que Steven Spielberg decidió darle un giro completo.

TERROR DESDE EL ESPACIO EXTERIOR

Tras el éxito arrollador de 'Encuentros en la tercera fase' (1977), el estudio deseaba una secuela. Spielberg, aunque no estaba del todo convencido, prefería evitar una situación similar a la de 'Tiburón 2', que avanzó sin su participación. Por eso, decidió involucrarse de alguna manera en la producción de esta posible secuela, escribiendo un primer borrador para la historia.

El director elaboró un primer tratamiento para una película llamada 'Night Skies', inspirándose en el encuentro de Kelly-Hopkinsville, donde una familia aseguraba haber contactado con extraterrestres. En uno de los casos más famosos entre los ufólogos, la familia afirmaba haber visto luces antes de que unas pequeñas criaturas asediaran su granja durante horas.

COLABORACIONES PARA UN PROYECTO DE TERROR

Este suceso se convertía en la inspiración perfecta para Spielberg, quien logró que John Sayles, guionista de 'Piraña' (1978), finalizara el guion. Al mismo tiempo, Tobe Hooper, director de la original 'La matanza de Texas', iba a dirigir 'Night Skies', mientras Rick Baker se encargaría de diseñar las criaturas y los efectos especiales.

La película prometía con un grupo de alienígenas amenazando a una familia en su granja, incluso matando al ganado con el toque de uno de sus largos dedos que emitían una extraña luz. Como contraste a esta invasión, Budde, un alien más bondadoso, se haría amigo del hijo autista de la familia. Aunque el proyecto parecía tener una combinación ganadora, Spielberg comenzó a cuestionar el tono de la película.

UN CAMBIO NECESARIO PARA SPIELBERG

Durante la producción de 'En busca del arca perdida' ('Raiders of the Lost Ark', 1981), Spielberg se encontró añorando historias más tranquilas. La invasión alienígena de 'Night Skies' carecía de espiritualidad y reposo, hasta que Spielberg compartió el guion con la guionista Melissa Mathison.

"La idea de una criatura alienígena que era benévola, tierna, emocional y tan dulce... La idea de una criatura formando una relación con un niño que venía de un hogar roto me afectó mucho", declaró Mathison, según el libro 'The Films of Steven Spielberg' de Neil Sinyard.

Este tipo de conexión y ternura era precisamente lo que Spielberg necesitaba, llevándolo a descartar el guion inicial de 'Night Skies' y comenzar un nuevo tratamiento con Mathison para una película titulada 'E.T. and Me'.

LA TRANSFORMACIÓN EN 'E.T., EL EXTRATERRESTRE'

Este cambio no fue bien recibido en Columbia, donde ya habían invertido casi un millón de dólares en los efectos especiales y no querían una "película moñas a lo Disney". Finalmente, Universal adquirió los derechos, permitiendo que la película se desarrollara tal como la conocemos. No solo se convirtió en una de las mejores películas de Steven Spielberg, sino en uno de los mayores éxitos de taquilla de la historia del cine.

EL LEGADO DE 'NIGHT SKIES'

A pesar de que 'E.T.' marcó el final de 'Night Skies', Spielberg reutilizó muchas de sus ideas en otras películas. Elementos de 'Night Skies' se filtraron en 'Poltergeist' y en 'Gremlins', donde los protagonistas se enfrentan a la invasión y el caos causados por criaturas terroríficas. De esta manera, 'Night Skies' encontró su camino, contribuyendo a otras historias icónicas.

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